Residencia [Foto] grafías Inca de Oro

Viaje de exploración [Foto]grafías Inca de Oro

 

Esta información es para referencia, pues las y los participantes han sido seleccionados por el curador y el equipo de EFA con anterioridad.

 

Ubicado a 100 km de la cuidad de Copiapó, en medio de un paraje desértico en la carretera que une la capital regional con la comuna de Diego de Almagro, aparece como detenido en el tiempo, un caserío construido en quincha y adobe. Se trata de Inca de Oro, un pueblo que data del siglo XIX.

Antiguamente se le denominaba Cuba o San Pedro de Nolasco. Este pueblo nace esencialmente en torno a la actividad minera: “los cerros están llenos de oro” se decía en su época de esplendor, que atrajo a cientos de pirquineros, empresarios y comerciantes. Aislado de los principales centros urbanos, se cuenta que se transformó en una especie de “Pueblo sin Ley”, ya que en sus calles y casas se realizaba contrabando de alcohol y diversas mercancías prohibidas en la época. Actualmente, en el ocaso de la minería artesanal, Inca de Oro cuenta con cerca de 300 habitantes, algunos de ellos persisten en la búsqueda de la riqueza, otros sucumbieron a prestar servicio a la minería industrial y otros simplemente se quedaron allí habitando el llano desértico.

Desde este contexto se levanta [Foto]grafías Inca de Oro, un espacio de residencia donde se invita a artistas visuales a pensar el territorio desde el campo de la fotografía. En vinculación directa con el contexto local se propone reeditar un imaginario lleno de mitos, omisiones y ruinas.

 

Rodolfo Andaur